Existen dos grandes categorías a la hora de desarrollar estrategias de inversión. Cada una de ellas tiene sus características únicas, con sus ventajas e inconvenientes.

Todas las técnicas que utilicemos, ya sea basadas en el análisis fundamental, en el análisis técnico, en la gestión monetaria, el análisis cíclico, etc. podrán englobarse dentro de una de estas categorías.

Es muy importante conocer en profundidad las cualidades de cada estrategia, para que nuestras expectativas sean las adecuadas. Si nuestras expectativas no son adecuadas a la estrategia que estamos utilizando, nuestras emociones acabarán por jugarnos una mala pasada, y acabaremos perdiendo dinero. Es posible, que mucho dinero.

Los dos  grandes bloques de estrategias de inversión son:

  • Reversión a la media: Sus seguidores creen que los activos financieros tienen un valor “medio”, en torno al cual fluctúan los precios. Por tanto, hay que comprar por debajo de la media, y vender por encima de la media. El problema es…¿cómo sabemos cuál es la media?
  • Seguimiento de tendencias: Sus seguidores están convencidos que en los mercados financieros se producen tendencias, que hay una inercia que hace que, lo que sube hoy, seguirá subiendo mañana y lo que está bajando hoy, seguirá bajando mañana. El problema es…¿cómo identificamos una tendencia?.

Dentro del mundo de las inversiones, estos dos grandes bloques tienen seguidores fanáticos. Produciéndose la típica confrontación tan común de la psique humana, que tiende a polarizar las cosas simplificándolas en exceso: ¿PC o MAC? ¿Madrid o Barcelona? ¿Android o IOs? ¿Izquierda o Derecha?….

 

Lo cierto es que ambas escuelas funcionan. Ambas estrategias tiene éxito, a la hora de extraer beneficios de los mercados y tú, como inversor, tienes que tomar alguna de estas decisiones:

  • Adherirte en exclusiva a uno de esos bloques y especializarte en él.
  • Utilizar un enfoque flexible, usando cada estrategia cuando la situación sea más favorable.

Sé que el enfoque más inteligente parece ser el segundo, que al leer esto tu mente te estará gritando: ¡ Lo mejor es siempre seleccionar la estrategia más adecuada !, y esto en teoría sería cierto, pero en la práctica no lo es. Y ocurre así porque somos seres…emocionales. No todas las personas tienen el estómago, para soportar el tipo de estrés,  que genera el utilizar cada una de estas estrategias. O la paciencia de soportar el “aburrimiento” que conlleva alguna estrategia concreta. Si eres nuevo en esto, no te quedará más remedio que ir adaptando tu enfoque en función de cómo te sientas en la práctica. Ésta es una de las razones, por las que se recomienda habitualmente llevar un diario de trading. El diario ayuda a que pongas tus emociones por escrito, de manera que poco a poco te vayas conociendo a ti mismo.

Cómo siempre me gusta ilustrar un poco, los conocimientos con historias, os contaré una historia para ilustrar los bloques estratégicos:

 

 

 

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Una historia de reversión a la media.

La historia, es la historia del cultivo de hortalizas.  Por usar un cultivo cualquiera, tomemos el cultivo de la lechuga.

La lechuga, como todos los productos, tiene un precio en el mercado. Hay una oferta (agricultores ofreciendo lechugas) y una demanda (consumidores pidiendo lechugas). Sin embargo, producir una lechuga tiene un coste para el agricultor.  Y el precio del mercado de la lechuga, decidirá si hay beneficios, pérdidas o simple recuperación del coste de producción.

Un año, puede pasar, que el precio de las lechugas sea muy alto  y los agricultores que decidieron cultivarlas, tengan buenos beneficios.  Lo que ha ocurrido en realidad es que la sociedad ha mandado un mensaje a los productores, de que hacen falta más lechugas, a través del mecanismo del mercado: los precios altos. Los beneficios son una atracción para la producción. Al año siguiente, muchos agricultores toman la decisión de cultivar lechugas, pues es muy rentable hacerlo. Como todos han pensado lo mismo, la oferta de lechugas es mucho más alta al año siguiente y si la demanda no ha variado…los precios bajan,es posible que al año siguiente en lugar de beneficios…¡haya pérdidas!. Como la producción total de lechugas (oferta), es la suma de las decisiones individuales de miles de agricultores, la estrategia que cada uno de ellos está siguiendo, para decidir qué va a cultivar, es vital para obtener beneficios. 

 

Analicemos este círculo, de toma de decisiones, desde el punto de vista del agricultor:

 

  • Agricultor novato y fracasado:

Quiere maximizar sus beneficios y ha decidido cultivar una sola cosa: La más rentable. Si los precios de la lechuga son altos, y hay beneficios, decide cultivar lechugas. Pero al año siguiente, los precios son bajos (porque muchos agricultores han decidido cultivar lechugas, atraídos por los altos precios). En consecuencia, no obtiene lo que esperaba. Cambia de cultivo y decide cultivar patatas, porque los precios de las patatas son altos. Ocurre lo mismo al año siguiente con las patatas, los precios caen. Vuelve a perder…

El agricultor que opera intentando maximizar su beneficio con esta estrategia, en mercados maduros que tienen tendencia a revertir a la media, puede fracasar con pérdidas continuadas, ya que los precios dependen, no sólo de sus decisiones de cultivo, sino de la suma de muchos agricultores.

Los precios tienen una media que hace que el cultivo sea rentable, pero una media teórica en torno a la cual oscilan. Unos años están por encima (beneficios), y otros años por debajo (pérdidas). El agricultor, intentando operar siguiendo la tendencia (el cultivo con los precios más altos y rentables), acaba perdiéndolo todo.

 

  • Agricultor especulador:

El agricultor especulador sigue la estrategia contraria. Cada año cultiva una única hortaliza, pues quiere maximizar su ganancia. Se ha dado cuenta de que el mercado de las hortalizas es fluctuante y sabe por qué: Los cambios en las decisiones de producción de los agricultores.

Se ha fijado que cuando un año el precio de una hortaliza es muy malo, al año siguiente el precio es rentable o muy rentable. Decide cultivar la hortaliza que tiene el precio menos rentable de todos. Esperando que al año siguiente, la situación revierta. Esto ocurre muy a menudo, y nuestro agricultor especulador tiene increíbles rachas de beneficios….pero muy de vez en cuando, el mercado no responde como esperaba y tiene pérdidas enormes.

En alguna ocasión ha estado al borde de la quiebra, pero afortunadamente ha conseguido recuperarse. Le gustan las emociones fuertes y sabe a lo que se está arriesgando. Pero su objetivo es obtener grandes beneficios y hacerse rico. Esperemos que no acabe por quebrar definitivamente algún año de estos. Su éxito final dependerá en un grado muy alto del fondo de emergencia que haya construido, persistencia y una retirada a tiempo.

 

  • Agricultor  inversor, de éxito y experimentado:

El agricultor de éxito decide tener su finca diversificada con varias plantaciones. A lo largo de su larga experiencia, se ha dado cuenta de que no puede saber los precios que va a obtener finalmente por su cosecha. Hay que sembrar y “rezar”. Por alguna razón, sus plegarias suelen ser escuchadas.

Sabe que unos años los precios son buenos, y otros son malos. Su estrategia consiste en plantar cada año una cantidad aproximadamente similar de cada cultivo: Lechugas, Tomates, Patatas, Rábanos, Calabacines.

Está preparado con un fondo de emergencia, para aguantar las malas rachas,  y manteniéndose fiel a su estrategia año tras año, acaba obteniendo buenos beneficios. No necesita saber cuál es la media del mercado, porque estando siempre sembrando, la acaba obteniendo.

Los años buenos, suelen compensar a los malos y  darle un poco más. Con esta estrategia, consigue el precio medio de sus cultivos. Un precio medio que cubre los costes y ofrece un pequeño beneficio. Al tener su plantación diversificada, hay cultivos que en un año concreto tienen unos beneficios enormes  y otros que tienen pérdidas, pero es raro que todos tengan una mala racha a la vez. También es raro que todos tengan una buena racha a la vez. Con esta estrategia, ha conseguido que sus ingresos sean más estables y así, puede dormir tranquilo por las noches. Sin grandes sobresaltos en los beneficios, ni en las pérdidas. Su objetivo es tener un beneficio razonable sin grandes sobresaltos.

 

Como puedes ver con este ejemplo, estos son los tres grandes pasos que tienes que dar, para tener éxito:

  • Seleccionar tus objetivos: grandes beneficios, con emociones capaces de causar un ataque al corazón, o beneficios estables, sin grandes sobresaltos.
  • Conocer muy bien el tipo de mercado o activo concreto, en el que estás operando. Algunos mercados cambian su modo de funcionar con el tiempo. Hay que estar atentos.
  • Elegir una estrategia adecuada las dos cosas anteriores: al mercado y a tus objetivos.

 

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