La tasa de variación anual del IPC alcanzó una tasa del -0,2% en marzo de 2014.

El último año tanto la inflación general como la subyacente, tienen una marcada tendencia a la baja como se puede ver en el siguiente gráfico.

grafico datos ipc marzo

¿Qué piensa Javier del descenso del IPC?

Los precios son el mecanismo de información del mercado, y reflejan el estado de la oferta y la demanda.

A nivel de economía real podría significar lo siguiente:

Si la demanda (consumo)  no está ajustada  a la oferta (capacidad productiva empresarial), y los precios siguen a la baja, el exceso de capacidad hace que los márgenes empresariales (y beneficios) continúen estrechándose expulsando a las empresas menos eficientes de un sector (más cierres), pues los empresarios compiten entre sí por la demanda actual, la cual podría resultar insuficiente para oferta existente.

Su evolución muestra las actuales condiciones deflacionistas en las que se encuentra la economía y la ausencia de vigor en la actividad económica. Como señaló Mario Draghi recientemente, la inflación está “contenida”.  El descenso continuado de los precios es una señal de exceso de capacidad  productiva para la demanda actual, lo que implica que el ajuste aunque se haya moderado, aún podría no haber terminado.  

A nivel de economía financiera esta evolución permite que los tipos de interés se mantengan bajos, lo que facilita el pago para los deudores (siempre que sigan teniendo ingresos, por supuesto) y que continúe el desapalancamiento de la economía (que suele durar años, “la llamada década pérdida”). Esto es así, porque la expectativa de inflación suele incorporarse en el tipo de interés, pues el que presta sabe que su dinero valdrá menos en presencia de la inflación, con el transcurso del tiempo. A mayor inflación, mayor tipo de interés, y a menor inflación, menor tipo de interés.

Este ajuste de desendeudamiento es la base que permitiría el regreso del crédito y el crecimiento, puesto que nuestro sistema tiene una alta dependencia del mismo, para su funcionamiento. Claro que en España, mientras continuemos con un déficit público elevado, el desapalancamiento es exclusivo del sector privado (empresas y familias). Pero no del sector público, que continúa gastando más que ingresa y por tanto, incrementando el stock de deuda pública en circulación. Si tenemos presente que este ajuste del sector público no se ha producido, y que el gasto del Estado supone algo más del 40% del PIB, podemos ver la difícil situación en que se encuentra nuestra economía de cara a tener un crecimiento vigoroso a corto plazo.

Como puedes ver, la evolución de los precios nos ofrece mucha información si la conjugamos con otros indicadores.