Mi mayor aspiración, cuando escribo un artículo en este blog, es que tenga un carácter didáctico. Ya expuse en noviembre de 2013, de los riesgos que había en la economía argentina, que servía de ejemplo en tiempo real para explicar ciertos funcionamientos de los mercados financieros. Ahora que se están desencadenando los efectos de la reducción de estímulos del QE, iniciado por la FED y otros bancos centrales hace algún tiempo. Y podemos observar, que los países emergentes habían sido uno de los destinos de ese estímulo. En especial la renta fija emergente, cuyas primas de riesgo han estado bajando sin parar.  La repatriación de capitales está generando un efecto reflexivo, usando la terminología que George Soros acuñó, para explicar su teoría de las burbujas. Es decir, un círculo que se retroalimenta a sí mismo en una dirección.

El (posible) efecto reflexivo de los mercados emergentes.

 

 

 

 

Imagen Mercados Emergentes

Diversos bancos centrales de los países emergentes están tomando acciones que pueden tener un efecto reflexivo. La mecha prendida con la devaluación del peso argentino, se está dejando ver en países como India, Turquía, Corea, … cada uno con particular versión de la historia.

Veamos el posible círculo vicioso que podría darse en estos mercados:

  • La repatriación de capitales a occidente desde estos países, que tienen fuerte dependencia de la financiación exterior, pone presión sobre sus divisas y sus cuentas corrientes.
  • Para defender la divisa, los bancos centrales suben tipos de interés (tipos más altos, en teoría, atraen el capital).
  • Pero el capital que está siendo repatriado, es en realidad deuda procedente del QE, y que por tanto,  hay que devolver.
  • La subida de tipos de interés en los países emergentes, pone en jaque las cotizaciones de los títulos de renta fija de estos países, lo que  ocasiona pérdidas de capital en los títulos de renta fija (un bono ya emitido, cotiza inversamente con los tipos de interés: si los intereses suben, el bono bajará pues los nuevos bonos son más atractivos que los antiguos).
  • Estas pérdidas amenazan al capital utilizado para comprar esos títulos, que al proceder de deuda del QE, es un capital muy nervioso. Por lo que la subida de tipos de interés, produce el efecto contrario al teórico: miedo a pérdidas de capital en los títulos de renta fija,  que acelera la repatriación del capital. En lugar de atraer el capital, lo espanta. Y lo espanta rápido,  porque el capital utilizado para esa inversión es deuda. Sin embargo, el banco central no tiene otras opciones para defender la divisa. Está en un callejón sin salida. O se desangra vendiendo reservas y comprando su propia divisa (y si se le acaban las reservas, adiós) o sube tipos de interés.
  • Cuanto más virulento sea este movimiento de capitales, más presión para las divisas, y más tendrá que subir los tipos el banco central del país emergente, para atraer nuevo capital. El nuevo capital tiene miedo, pues sabe las causas que están produciendo el movimiento, y espera a ver “sangre en las calles”, en palabras de Rockefeller para invertir.
  • Estas subidas de tipos se trasladan a los costes de financiación de las empresas del país, encarecen el crédito y por tanto, tienen efectos restrictivos sobre su economía.
  • A la vez que una fuerte devaluación de la divisa, si bien podría facilitar las exportaciones (si hubiera demanda exterior, y ya sabemos cómo está la demanda occidental), también produce un efecto inflacionario por el mayor coste de las importaciones. Si la inflación se dispara, más subidas de tipos de interés, más efecto restrictivo…
  • Los efectos restrictivos ocasionan bajadas de consumo y por tanto de ventas para la empresas, con lo que sus beneficios empresariales se ven más amenazados aún.
  • En previsión de estos efectos sobre los beneficios empresariales, las bolsas también se contagian, provocando caídas generalizadas en estos países.
  • Finalmente, cuando el capital nervioso haya salido del país, las condiciones del mismo: divisa muy devaluada, más tipos altos, más bolsas baratas…sí atraerá el capital. Se habrá cerrado el círculo, y el ajuste del mercado habrá dejado tras de sí una serie de beneficiados y perjudicados.

Y colorín, colorado, el cuento habrá acabado….para volver a empezar, pero a la inversa, en un futuro. Esta vez, como oportunidad de inversión. 

imagen mercados emergentes

De producirse el escenario anterior, se configurará una oportunidad excelente para invertir en emergentes:

  • Una vez haya pasado la marejada, estos países quedarían con valoraciones de las bolsas muy atractivas.
  • Sus divisas estarán infravaloradas, lo que dejaría oportunidad de ganancias por esta vía también.
  • Sus tipos de interés altos, serían un buen escenario para invertir en renta fija en cuanto se vea que pueden comenzar a bajar y que la inflación no es una amenaza.

Ya advertí en la guía de inversión para el 2014, que el año tendría sus amenazas y oportunidades. Esto es una amenaza y una posible gran oportunidad, que tiene pinta de estar materializándose. Observemos los acontecimientos, y aprovechemos la oportunidad, cuando se presente por sí misma.

Por favor, si tienes algo que aportar al artículo, o no te queda claro lo que se ha explicado. No dudes en poner tu comentario.